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La
edición de libros a través de la Red
espera mejoras técnicas en las pantallas |
Miércoles,
26/abril/2000
Redacción, iBrujula.com
Editar
libros a través de la Red es una idea que se acaricia desde hace tiempo.
El mes pasado se hizo la primera prueba, gratuita, con una nueva novela de Stephen
King, que el primer día de su puesta en línea fue pedida por más
de 400.000 usuarios. Sin embargo es aún pronto para medir un mercado
donde se necesitan, entre otras cosas, mejorías técnicas en las
pantallas que mejoren las condiciones de lectura.
No
es muy concluyente para decidirse a entrar en este segmento de mercado, el hecho
de haber sacado por la Red 400.000 ejemplares en un sólo día de
una novela que se ofrece gratis y que además está escrita por
uno de los autores de “best sellers” más importantes de ahora
mismo, Stephen King. Desde luego no aclaró mucho los ánimos de
la mayoría de los que están pendientes de establecer la viabilidad
de esta nueva experiencia editorial.
Sin embargo, grandes cadenas de librerías de grandes superficies, como
Barnes & Noble, creen que puede ser un buen negocio y están decididos
a seguir adelante con la idea. Stephen Riggio, vicepresidente de barnesandnoble.com
está seguro de que los beneficios que darán los “e-books”
serán mucho más elevados que los procedentes de las ventas de
música en formato MP3.
También parecen muy convencidos otros importantes actores del mercado:
Softbook Press y Nuvomedia, dos de las divisiones de Gemstar International,
e incluso Microsoft, que está acelerando el desarrollo de su tecnología
ClearType para leer en los aparatos de bolsillo... y eso es muy importante para
los futuros editores en la Red.
No obstante, los analistas que están encima de lo que dará de
sí este mercado no creen que despegue hasta que no se consiga una tecnología
que mejore la lectura en pantalla y facilite la selección del material,
además de conseguir unos precios que compitan con los libros tradicionales.
A ello habría que añadir lo que dicen los analistas de mercado
en general, los cuales afirman que para que un nuevo producto resulte es necesario
que sea compatible con las costumbres históricas del público.
En ese sentido, los mismos observadores sostienen que los libros tradicionales
tienen unas cualidades estéticas y táctiles que están muy
ancladas en la mente de las personas. Sin olvidar que en muchos casos, el libro
se usa en función de lustrar un estatus social que se resume en poseer
bibliotecas privadas con ejemplares de lomos vistosos. ![]()
Dirección
de interés:
– Sitio
web de barnesandnoble.com