Los 'e-books' provocan sentimientos encontrados en lectores y editores

Viernes, 25/enero/2002
Iblnews


ANÁLISIS.- Los expertos predecían el fin del libro tal como se lo conoce hasta ahora. El libro electrónico (e-book), aseguraban, iba a inaugurar una nueva y maravillosa era de la literatura a través de la pantalla de la computadora. Pero la revolución no llegó al negocio editorial tan rápido como se esperaba.

Actualmente, en Estados Unidos, patria del anhelado “boom” del libro electrónico, las grandes editoriales se muestran pesimistas. “Quizá el señor Gutenberg sí tiene finalmente la última palabra”, se lamenta Laurence Kirshbaum, jefe de la sección de libros del gigante mediático AOL-Time Warner.
La empresa cerró su sección específica de libros electrónicos y vende ahora la mercancía digital dentro de su oferta de libros tradicionales. AOL-Time Warner registró resultados de venta decepcionantes y millones de dólares en pérdidas en el mercado de los “e-books”, aunque no dio a conocer las cifras exactas.
La competencia, Random House, subsidiaria estadounidense del consorcio alemán Bertelsmann, también sufrió un retroceso en el negocio digital, lo que obligó a suspender una serie de libros que bajo el título AtRandom se publicaban exclusivamente en formato digital.
De todas maneras, al igual que AOL-Time Warner, también Random House seguirá ofreciendo versiones electrónicas de sus libros tradicionales.

Altos precios de los soportes

Los lectores se quejan de los precios demasiado altos de los soportes para la lectura de libros electrónicos, que cuestan más de 250 dólares y además no reproducen todos los archivos disponibles.
A ello se suman los elevados precios de los mismos libros digitales, que muchas veces son tan caros como las primeras ediciones impresas, lo que para muchos clientes es una decepción, dado que la versión digital es una segunda utilización de la obra como las ediciones de bolsillo.
Hay pequeñas empresas que sin embargo están sacando provecho al nuevo producto con programas especiales. Novelas de amor, de cowboys o relatos de ciencia ficción de autores desconocidos, cuyas obras fueron rechazadas por las grandes editoriales, son grandes éxitos en la pequeña editora Hard Shell Work Factory.

Ventas mensuales de 6.000 libros electrónicos

Según datos proporcionados por la empresa, con sede en el estado norteamericano de Wisconsin, mensualmente se venden más de 6.000 libros electrónicos.
A Hard Shell Work Factory se suman empresas online como ElectricStory.com y Fictionwise.com, en las que las ediciones digitales son vendidas a precios bajísimos, aunque, eso sí, la oferta es bastante limitada.
Fictionwise.com ofrece algunos títulos sueltos de autores tan conocidos como Mark Twain o Jack Kerouac, y algunos textos cuestan menos de 50 centavos de dólar. Por mes, se venden por esta vía alrededor de 10.000 “e-books” baratos. Los precios en descenso también hacen descender las dudas de los clientes. Este sencillo principio comercial vale también para las mercancías digitales. Claro que éstas se vuelven sobre todo muy populares si no cuestan nada.
El interés por los libros electrónicos gratuitos colapsa, por ejemplo, el servidor de la Universidad de Virginia en la costa este estadounidense. Allí hay 1.600 títulos disponibles para descargar, oferta de la que hacen uso diariamente miles de personas en todo el mundo. (Tilman Streif, DPA)