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El
libro electrónico, nueva versión de un antiguo medio |
Laurie Ann Ortiz Rivera
Resumen
El libro electrónico es un programa de hipermedios digital que nos permite
la comunicación de ideas y conocimientos entre autor y lector, tal vez
de la misma forma en que lo haría tradicionalmente el libro en papel,
pero añadiéndole otras capacidades. Su versión electrónica
cumple ya una década, aunque consecuentemente parte de la metáfora
del libro tradicional.
Este trabajo pretende mostrar de forma general las utilidades de los libros
electrónicos al lector tradicional. Si se consideran los cambios que
los medios electrónicos están surtiendo en la industria editorial,
no queda otra opción que el de mantenerse al corriente de lo que ocurre
en este campo. Más aún con el aumento en el uso de las redes de
comunicación, el uso cada vez más generalizado del ordenador y
de Internet, sin obviar que las capacidades de estos nuevos soportes aumentan
nuestras posibilidades de acceso de información en una red de intercambio
global.
1.
Introducción
El libro electrónico surge de la búsqueda por un soporte que se
aproximara más a la capacidad de la memoria humana. Desde su creación
ha provocado una serie de transformaciones y ha obligado a la industria editorial
a adentrarse en una nueva forma de producción de libros.
Con la creación de nuevos modelos en la escritura, la pantalla se convierte
en el nuevo espacio de la misma, y por consiguiente, en un nuevo espacio para
la lectura. La escritura en este nuevo soporte se libera de la linealidad tradicionalmente
obligada entre las hojas de los códices. Con el libro electrónico
existe la posibilidad de que al llegar a una palabra, con sólo tocarla,
la lectura tome otro rumbo, que aparezca otro texto distinto del que llegaría
si se continuara con una lectura tradicional. El texto adquiere una cualidad
hipertextual, imposible de lograr en un texto impreso y por lo tanto se autentica
que el texto de un libro electrónico tiene su lugar en el ordenador y
no en el papel.
Como señala el doctor A. R. de las Heras (1994, p. 53), el lector se
convierte en un navegante de la información de un libro blando, poliédrico
y navegable, por el cual se pueden surcar caminos muy variados.
¿Qué
es un libro electrónico?
Son muchas las definiciones que puede tener un libro electrónico. Para
Canals Cabiró (1995, pp. 427-428), los libros electrónicos son
conjuntos de piezas de información de distintos tipos y de naturaleza
heterogénea y multimedia que constituyen una unidad lógica desde
el punto de vista de la comunicación y están organizados según
una estructura susceptible de consulta no-secuencial, por navegación
y otros medios, así como, eventualmente, susceptibles de manipulaciones
diversas, en función de la naturaleza de su información y del
uso a que se destinen, están provistos del software aplicativo necesario
para su consulta, manipulación y uso, y encapsulados en soportes electrónicos
susceptibles de reproducción masiva o bien distribuidos en línea
y cuyo objetivo es la distribución pública.
Díaz Pérez, Castenazzi y Aedo Cuevas (1996, 104), coinciden en
que los libros electrónicos pueden definirse como sistemas de información
capaces de poner a disposición de sus usuarios una serie de páginas
conceptualmente organizadas del mismo modo que las de un libro de papel, con
las que además pueden interaccionar. Por lo tanto, no se considera que
los libros electrónicos son meras simulaciones de libros impresos, sino
que incluyen propiedades y herramientas que aumentan sus funciones, sirviéndose
de la potencia suministrada por el soporte electrónico.
Para Barker (1996, 14), un libro electrónico es esencialmente una colección
de páginas de información electrónica que esta organizada,
conceptualmente, como las páginas de un libro convencional.
En otras palabras, un libro electrónico es un hipertexto con imágenes,
gráficos y sonidos, en el que se tiene la posibilidad de navegar a través
de él en forma interactiva.
Por último, se podría definir el libro electrónico como
un programa de hipermedios, generalmente producido en un CD-ROM, pero que no
se limita a este formato, que organiza la información basándose
en la metáfora de un libro. Sin la limitación que impone la impresión
y la encuadernación, los libros electrónicos ofrecen enlaces de
hipertexto, ejecutan búsquedas de palabras clave, proporcionan notas
marginales y amplían la noción del conocimiento y el aprendizaje
de muchas otras maneras. Estos libros aumentan enormemente las posibilidades
del texto al integrar en el mismo prestaciones multimedia: vídeo, fotografía,
animación y gráficos. Las herramientas de las bases de datos hacen
posible los enlaces de referencias cruzadas a gran escala, las búsquedas
en función de múltiples criterios y una información a la
medida de las necesidades del usuario.
2. Tipos de libros electrónicos
Barker (1996, 14-15) clasifica los libros electrónicos en diez tipos
diferentes. Cada uno dependerá de la clase de información que
contiene, las funciones que ejecutan y de los tipos de metáforas que
siguen.
– Libro de texto: Consiste de páginas de textos organizados de
forma lineal.
– Libro parlante: Contiene páginas de información narradas
en audio.
– Libro de imagen estática: Contiene imágenes.
– Libro de imagen en movimiento: Contiene animación y material
de vídeo en movimiento.
– Libro multimedia: Combinaciones de texto, sonido, imagen, animación
y vídeo.
– Libro polimedia: Contiene diferentes medios para transportar sus informaciones.
Puede ser en papel, discos magnéticos, discos ópticos, redes computacionales,
y otros.
– Libro hipermedia: Similares a los libros multimedia pero contienen información
que es organizada en una forma no lineal.
– Libro electrónico inteligente: Emplean técnicas de inteligencia
artificial, como sistemas expertos o redes neuronales, que les permiten aprender
acerca de sus usuarios y adapta sus comportamientos en varias formas de manera
de alcanzar las necesidades individuales y particulares.
– Libro telemedia: Requiere el uso de facilidades de las telecomunicaciones
para proveer características especiales como la participación
en teleconferencias, el envío de correos electrónicos, y acceso
remoto a recursos como a las bibliotecas digitales.
– Libro del ciberespacio: Depende del uso de técnicas de realidad
virtual para crear al lector simulaciones poderosas y experiencias de inmersión.
3.
Objetivos de un libro electrónico
Para Canals Cabiró (1995, 427) el objetivo principal de todo sistema
de información destinado a ser distribuido en formato de libro electrónico,
es el de contribuir a la solución de un problema determinado. Por eso
se debe partir de la premisa de que un libro electrónico se crea para
solucionar un problema de información en un área determinada.
4.
Aportaciones del libro electrónico
A diferencia de las páginas de un libro convencional, aquellas que forman
parte de un libro electrónico pueden ser dinámicas y reactivas.
– Pueden cambiar dinámicamente de acuerdo con las necesidades del
usuario.
– Proporcionan mecanismos de vuelta atrás, que mantienen una historia
de la interacción del usuario con el libro.
– Permiten una lectura no lineal.
– Facilidades de copiado y compartido.
– Rapidez en el acceso y exactitud en la recuperación.
– Actualizaciones rápidas y efectivas.
– Capacidades añadidas de memoria.
– Potencialidades en la enseñanza.
– Ahorro por el poco espacio que ocupa en disco magnético o en
medios de almacenaje óptico.
– Sentido ambientalista.
– Gracias a las tecnologías de transmisión por red, pueden
diseminarse rápida y económicamente.
– Ofrecen facilidades de búsqueda que garantizan una recuperación
efectiva de la información.
– Permiten el acceso al conocimiento de las últimas novedades que
haya introducido el autor en su obra. Esta capacidad de actualización
es muy útil en la comunicación científica, pues hace posible
conservar el estado de una investigación, de un estudio, en un solo texto
que se mantiene en constante remodelación.
– Se evita la acumulación de artículos y libros que sólo
puede que aporten alguna novedad, pero también considerables repeticiones.
– Se abre un diálogo entre el lector/autor, entre lector/lectores
y entre autor/lectores. Esta habilidad es en su mayoría impensable en
un medio de escritura tradicional.
4.1.
Ventajas de la publicación electrónica
Según las lecturas consultadas y basados en nuestras observaciones, podemos
destacar las siguientes como ventajas de la publicación electrónica
en relación a la publicación en papel.
– Eliminación de los retrasos en el proceso editorial y en la producción.
– La rapidez en la transmisión de la información a través
de las tecnologías en redes.
– Naturaleza flexible y dinámica de los documentos electrónicos
que introduce nuevas capacidades: la actualización, la creación
de productos hechos a la medida, el apoyo navegacional y las facilidades multimedia;
capacidades imposibles en el formato impreso en papel.
– Mucho más económico para la producción, uso y administración.
– Distribución fácil y costo-efectiva.
4.2.
Desventajas de la publicación electrónica
– Derechos de autor y propiedad intelectual.
– Escasa disponibilidad en los contenidos.
– Limitada demanda por parte de los usuarios.
– Falta de una estandarización tecnológica.
– Intereses financieros y los precios de los equipos.
– Copiado.
– Transmisión.
– Cambios en la estructura de la industria.
– Nuevas estructuras sociales.
– La incertidumbre con respecto a las bases legales entre las comunidades
de autores y lectores con el cambio de los canales existentes de comunicación
y el establecimiento y aceptación de los nuevos.
– La lectura en pantalla, su resolución y tamaño.
– Ausencia de métodos de publicación definidos.
– La inseguridad que provoca el aumento, los cambios y los adelantos en
los equipos y los programas. Esto trae como consecuencia la inestabilidad en
temas como la conservación y la preservación de los mismos.
4.3.
Ventajas del libro en papel
– Pueden trasladarse fácilmente de un sitio a otro.
– Son fáciles de leer.
– Su acceso no requiere de elementos físicos adicionales, salvo
en el caso de determinadas capacidades.
– Tienen gran valor histórico, normas de diseño y tipografía
establecidas y existe un método de publicación perfectamente definido.
– Se pueden considerar ubicuos.
– La impresión de textos y gráficos suele ser de muy buena
calidad.
– Goza de confianza y su uso es generalizado.
– Pueden durar aproximadamente hasta un período de 500 años,
mientras que los soportes electrónicos no tienen tanta durabilidad.
4.4.
Limitaciones del libro en papel
– Es bastante laborioso actualizar su contenido.
– Es muy difícil adaptar la información.
– Puede resultar difícil localizar un determinado concepto.
– No se pueden incluir sonidos, animaciones, y vídeos que complementen
y enriquezcan los textos y gráficos.
– Tienen un alto coste de difusión.
– Requieren de espacios de almacenaje amplios.
– Se pueden estropear fácilmente si no se siguen unas pautas de
conservación y preservación adecuadas. Esto conlleva unos costes
considerables.
4.5.
Razones que motivan el cambio
Aunque los libros tradicionales proveen un mecanismo aceptable para el almacenamiento,
recuperación, exhibición y comunicación de la información,
aun así existen razones para que el autor considere el cambio del libro
tradicional al electrónico.
– El aumento en las cantidades de documentos y los problemas que esto
conlleva.
– El aumento en el costo de las fotocopias y en los servicios reprográficos.
– La facilidad en que los materiales electrónicos pueden ser reorganizados
en formas dinámicas para conseguir un acceso, distribución y presentación
más flexible.
– El espacio reducido de almacenamiento que requiere el formato electrónico
en comparación con el papel.
– La facilidad para ser compartidos.
– Los tipos de interactividad y de inteligencia que se pueden establecer
entre los documentos electrónicos, imposible con los documentos en papel.
– Extraer información de fuentes basadas en textos es un proceso
lento. Varias investigaciones han demostrado que el nivel de comprensión
de lectura, desde un libro convencional toma más tiempo que el mismo
contenido presentado en forma de vídeo. También se ha encontrado
que la calidad de los modelos mentales que se producen son mayores en el caso
de ver vídeos que en la lectura de un libro (Barker, 1998, 193).
5.
La industria editorial
Para tener una mejor idea de los cambios que se están produciendo en
la industria del libro, es importante conocer que la industria editorial tradicional
consta en su organización de autores, editores, proveedores y productores
de información secundaria, agentes de suscripciones, librerías,
bibliotecas, y usuarios. Pero esto ha cambiado y actualmente las editoriales
requieren relacionarse y manejar ambos medios: los textos en papel y los electrónicos.
Esto hace que cambien los patrones establecidos para la publicación de
textos. Es por eso que se introduce un nuevo componente: el servidor.
Aunque el principal mecanismo para la diseminación de los conocimientos
de un autor siguen siendo las casas editoriales, su naturaleza se mantiene en
constante cambio. Algunos autores, como Catenazzi y Gibb (1995, 163), consideran
que lo que se aproxima es una opción alternativa de conexión directa
entre el autor y la biblioteca y/o el usuario. Lo que significaría cambios
de base en la producción del libro, mayores responsabilidades sobre los
autores y las bibliotecas y una menor calidad y control sobre lo que se publica.
5.1.
Editores
Para los editores, estos adelantos en la industria significan un cambio de proporciones
históricas. Ya hay docenas de editores y cientos de detallistas ofreciendo
una gran cantidad de libros electrónicos, pero todavía no está
claro si podrán transformar al público amante de los libros tradicionales.
Aun así, los editores tienen un incentivo económico para abandonar
el producto en papel (Clark, 1995, 28). En la medida en que los medios electrónicos
se hagan más populares, los editores tendrán mayores razones económicas
para reducir su producción de libros en papel e invertir en el electrónico.
Esta tendencia tiene implicaciones para la edición, la distribución
de la información y el acceso al conocimiento. Eisenburg (1989, 18) sugiere
que el medio electrónico enfatiza el rol de los editores como guardianes
de la calidad de las ideas y le resta importancia a su papel de suministradores
de los soportes que los contienen.
5.2.
Edición electrónica
Hasta hace poco tiempo los lectores digitales no tenían mucho material
que leer. Ahora la publicación electrónica comienza a florecer
debido a dos razones fundamentales: una nueva generación de usuarios
familiarizados con los sistemas de lectura electrónica y un mayor nivel
de comodidad de los usuarios con Internet (Bullón, 1999). Según
Tasker (1999), el aumento en el crecimiento dependerá en parte de que
los equipos sean más ligeros, fáciles de usar y que bajen sus
precios. La situación podría cambiar con la aparición de
nuevos artilugios basados en la tecnología de los asistentes digitales
(PADs). Pero sólo si sus fabricantes consiguen lanzarlos junto con una
buena oferta de títulos. Bullón (1999) insiste en que todo esto
sigue tropezando con la misma carencia: su capacidad de ofrecer contenidos en
condiciones competitivas con los libros impresos. La edición electrónica
tendrá que encontrar alguna forma que les ayude a salir de una posición
marginal en un mercado dominado por libros impresos.
Weidhaas (1995) insiste en que para que haya éxito en el mercado será
decisiva la calidad de los productos, la amplitud de la oferta y la sensación
de que los formatos en los que se contienen valen por su precio. Por todo esto,
es imprescindible que las editoriales aporten su creatividad y su experiencia
de edición y redacción en los nuevos medios, para que se conviertan
en productos de calidad y puedan alcanzar el éxito económico.
5.3.
Producción y mercado
Se espera que sean las características de producción y distribución
de los medios electrónicos las que ayuden a que se imponga el libro electrónico
sobre el libro tradicional. Para que esto se logre, se debe insistir en la calidad
de los productos y los contenidos. Tanto los autores, como los editores deben
entender los cambios en el mercado de modo que se puedan atraer a las editoriales
tradicionales y a los consumidores habituales del libro en papel.
6.
Evaluación de libros electrónicos
Es importante el análisis y la evaluación de este tipo de recursos
informativos. Como documentalistas y científicos de la información
es necesario que conozcamos la variedad disponible de estos sistemas de información
disponibles. Esto nos ayudaría para la selección de los mismos,
para conocer sus funciones y los servicios que podrían ofrecer a los
usuarios.
Canals Cabiró (1995, 429-441) presenta unos criterios básicos
para el pre-diseño de un libro electrónico que sirve como metodología
para un análisis ordenado y sistemático, de aquellas características
esenciales que debería tener el mismo. Con estos criterios en mente se
puede iniciar una evaluación de libros en formato electrónico,
lo cual nos facilitaría la decisión en el momento de la elección
y compra de aquellos recursos que respondan mejor a nuestras necesidades y las
de nuestros ambientes de trabajo y estudio. Algunos de estos criterios sólo
pretenden imaginar las características que deberían tener sin
limitar sus posibilidades. A continuación presentamos algunos de sus
criterios:
6.1.
¿Para qué?
Un libro electrónico se crea para ayudar a sus lectores a resolver un
problema determinado mediante la información. Este sistema debe preparar,
tratar y combinar la información del modo más adecuado posible
e integrar en otro sistema enfocado a la solución de un problema determinado.
Que el usuario la pueda personalizar de la manera más conveniente según
su situación particular.
Como dijéramos antes, el objetivo de los libros electrónicos debe
ser el de solucionar problemas de información, pero para eso hay que
definir el problema que se quiere resolver, así como el entorno de trabajo
del usuario en el momento de utilizarlo. De tal manera que lleguemos a conocer
los elementos y componentes del problema, las circunstancias y el entorno de
trabajo en los que se que presenta, y que el libro electrónico sea susceptible
a ser utilizado en todo tipo de circunstancias.
6.2.
¿Para quién?
Es importante conocer el usuario a quien estará destinado este producto,
aunque la literatura recomienda que no es eficaz enfocarse estrictamente en
el usuario ya que se limitarían los usos y las posibilidades potenciales
del libro electrónico.
También es necesario conocer el entorno de trabajo en el que se plantea
el problema y la manera en que el libro electrónico puede contribuir
a su solución; el tipo de información que contiene; y el uso del
libro ante problemas de referencia. En otras palabras, hay que considerar la
capacidad de integración del libro electrónico con los usos finales
que le dará el usuario.
Es conveniente conocer si el uso que le darán corresponde a las necesidades
que se encuentran en los diversos entornos de trabajo o si por el contrario,
corresponde a un sector específico. Con esto también se tendría
que plantear si la información contenida exige alguna forma de actualización
regular, con lo que el libro electrónico requeriría una suscripción
regular, con todo lo que esto implica, tanto sobre la producción como
sobre la comercialización y la distribución.
6.3.
¿Qué?
Hay que conocer la naturaleza y características de la información
que el libro electrónico contendrá, sus fuentes, y lo que conlleva
la entrada y grabación de la misma. También hay que conocer las
fuentes en que se encuentra la información, su naturaleza y disponibilidad.
6.4.
¿Por qué?
A modo general, hay que descubrir si la creación de nuestro libro electrónico
aporta valor a la información contenida en él, que pueda estar
ya contenida en otros formatos. De esta forma se sustenta la razón de
ser del libro en formato electrónico.
6.5.
¿Cómo?
Hay que plantearse los instrumentos tecnológicos, semánticos y
sintácticos que se utilizarían en la producción del libro
electrónico. El autor tendría la responsabilidad en la creación
de la escritura y los recursos multimedia asociados (entre ellos el sonido,
la imagen, la animación y el vídeo) junto a la integración,
los inter-enlaces y la sincronización de todos los recursos. Pero para
nuestros propósitos se tendría que definir con qué información
vamos a trabajar, de qué forma la queremos presentar y tratar, junto
a las funciones que le queremos ofrecer al usuario, entonces se estaría
en condiciones para analizar las tecnologías disponibles y considerar
su mayor o menor adaptación a nuestro problema de información.
El tipo de herramienta que se seleccione dependerá del tipo de documento
que se cree y de las actividades para las que sirva, como por ejemplo: memo,
carta, correo electrónico, diagrama, página web, artículo
de revista, presentación, libro electrónico para ser utilizado
en bibliotecas (Hyper-Book), y otros. También es importante mantener
una normalización en la preparación de documentos electrónicos.
Sin duda, la creación del SGML ha sido un avance, esto asegura que todos
los documentos producidos que cumplan con esta normalización sirvan dentro
de otras plataformas que también adopten estos acuerdos.
7.
Futuro
A continuación presentamos lo que se proyecta como futuro del libro electrónico.
– Con los avances ocurridos tanto en hardware como en software, el diseño
y el desarrollo del libro electrónico seguirá en ascenso. Se espera
que en un par de años den fruto las investigaciones que se llevan a cabo
en el Media Lab del MIT y el centro PARC de Xerox, basadas en el concepto de
“tinta digital”, que usaría como soporte no una pantalla
de ordenador sino láminas de un nuevo material sintético sensible
a cargas electrónicas. (Bullón, 1999, 56). Indudablemente, el
poder y la versatilidad de las plataformas de hardware para los libros electrónicos
continuará evolucionando en términos de la capacidad de los medios
y de los tipos de modalidad en las comunicaciones. (Barker, 1996, 17).
– Se espera un aumento en el uso de las redes de comunicación entre
ordenadores, tales como CompuServe e Internet, como mecanismos para la publicación.
Estas redes cuentan con una enorme cantidad de usuarios ya cautivados, lo que
hará un mercado enorme para la publicación de libros electrónicos.
(Barker, 1996, 17).
– A largo plazo, las facilidades de las redes también proveerán
un mecanismo útil para la implementación de sistemas de bibliotecas
virtuales y digitales también ofrecerán un método importante
para la realización de información viva. (Barker, 1996, 17).
– Existen muchísimas posibilidades en el uso de publicación
electrónica, como la habilidad de crear nuevos tipos de publicación
tales como los webzines, los libros vivientes, actas de conferencias electrónicas,
libros interactivos que incluyan animación y efectos multimedia. Es también
posible el uso de los medios de publicación electrónicos para
crear y proveer nuevos tipos de servicios. (Barker, 1998, 197).
8.
Conclusiones
En la actualidad no existen normas establecidas para la creación de este
nuevo libro, pero están los usuarios, que al fin de cuentas son los que
indicarán el camino a seguir en relación a la presentación
y los contenidos de los mismos. Por lo pronto, no existen dudas de lo importante
que es atender los pasos que va dando este nuevo libro. Son muchos los investigadores
que esperan ver su evolución y son muchos los usuarios que aguardamos
que su producción sea de calidad, que los contenidos respondan a nuestros
intereses, que se creen estándares y que la industria respete al consumidor.
Como dijera Feldman (1990, 70), lo que se está desarrollando no es una
revolución, es una evolución, esto significa que las diferentes
formas de información encontrarán su lugar en la mezcla global
de los medios, siempre basado en el valor que tendrá para los usuarios.
Aun con toda la publicidad del documento electrónico, los documentos
en papel seguirán siendo usados para los propósitos en que sea
útil y conveniente al lector. En el futuro nosotros necesitaremos un
medio amplio que permita que la información circule de un lugar a otro,
según vayan evolucionando las necesidades de los usuarios. (Barker, 1998,
197).
Recientemente, un grupo de unas 14 empresas lideradas por Microsoft ha publicado
lo que será el futuro estándar tecnológico de libros digitales
o Open Book 1.0. en cuanto a la transmisión de contenidos web a los libros
electrónicos. El estándar propuesto se basa en los lenguajes de
programación web HTML y XML que facilita a los editores interesados la
simplificación de la descarga de documentos y páginas web en dichos
equipos.
Aún resta alcanzar un acuerdo en materia de distribución y protección
de derechos de autor, para que la industria se decida finalmente a invertir
en esta nueva área de mercado. (Miyata, 1999).
Alcanzados estos principios de acuerdo en materia de contenidos y distribución
de datos vía Internet, la apuesta final de la industria es aún
una incógnita. Por eso resulta significativa la opinión de Amazon.com,
la mayor librería en línea, al considerar que se trata de un área
interesante aunque todavía inmadura para realizar inversiones.
Quizás con la aplicación de estos acuerdos, los libros electrónicos
constituyan la nueva generación de funcionalidades de Internet. (Miyata,
1999).2
Como dijera A. R. de las Heras (1994, 53), a la escritura le espera un nuevo
esplendor en el espacio electrónico de la pantalla, un nuevo concepto
de libro se está gestando: blando, poliédrico y navegable. Esto
provoca cambios en la forma de nuestra lectura y en la forma en que accedemos
a esa información.
9.
Recomendaciones
– Lo primordial sería la creación de nuevas formas de publicación
de libros electrónicos de manera que favorezcan las necesidades de los
usuarios. Con la creación de técnicas automatizadas se podría
ofrecer al lector herramientas más poderosas para obtener el material
que requieran, de la forma, el tiempo y el lugar en que lo necesiten.
– Es básico reforzar la normalización. La competencia entre
proveedores hace que se creen desarrollos descontrolados, aun en detrimento
de los usuarios, lo cual redunda en una falta de respeto por las necesidades
y habilidades de los usuarios. Esto hace que la industria de publicación
electrónica no goce del respeto y la fiabilidad que tiene la industria
editorial convencional.
Barker (1996, 17) sugiere la mezcla de los sistemas de metáforas de modo
que no se limite el potencial del libro electrónico. Esta se podría
combinar con las metáforas de museos, laboratorios, entre otros, lo que
permitirá la creación de nuevos tipos de libros electrónicos
que aumentarían sus capacidades.
Direcciones en Internet sobre el libro electrónico
–
Proyecto Gutenberg
Fundado en 1971, ofrece acceso a cerca de 800 títulos que representan
una gran variedad de literatura clásica. Michael Hart, su fundador, tiene
la meta de tener disponibles 10,000 títulos para el año 2001.
Además de referencias electrónicas, el proyecto ofrece el Roget’s
Thesaurus y el Webster’s Unabridged Dictionary. Contiene: referencias,
novelas clásicas, documentos históricos y libros electrónicos
en matemáticas, ciencias computacionales y religión, entre otros.
Su dirección en FTP es mrcnext.cso.uiuc.edu. E-mail - manac@oes.orst.edu
y escriba: “send gutenberg catalog”
– Proyecto Bartleby
Es una colección de libros digitales y fue fundado en 1993 en la Universidad
de Columbia. Sus creadores están comprometidos con cuatro estándares
de la publicación electrónica: precisión y derechos de
edición, acceso libre al público, un escogido rígido de
la literatura seleccionada, y lo último en la presentación. Su
colección incluye: poesía, referencia, drama y ficción.
También podrá encontrar imágenes de la Biblioteca de Manuscritos
y Libros Raros. http://www.columbia.edu/acis/bartleby/
– Centro de Textos Electrónicos de la Universidad de Virginia
Ofrece una colección de cientos de textos en inglés, francés,
alemán, japonés y latín. http://www.lib.virginia.edu/etext/ETC.html.
Este centro también cuenta con el Archivo Electrónico de Ficción
Americana Temprana (http://etext.lib.virginia.edu/eaf/) De literatura entre
los años de 1775 a 1850, 582 libros de primeras ediciones han sido digitalizados
y puestos a disposición en la Web.
– Iniciativa del Libro Electrónico
Ofrece libros y trabajos cortos de múltiples materias, género
y categorías de autores. gopher://gopher.std.com/11/obi/book
– The Internet Wiretap Book Collection
Contiene más de 200 libros en línea. gopher://wiretap.Spies.com
– Bibliomanía
Ofrece más de 40 novelas clásicas. Algunas están disponibles
en pdf. También cuenta con referencias, biografías, trabajos académicos,
textos antiguos y poesía. http://www.bibliomania.com/
– Clásicos de la Literatura Americana
No tienen una gran colección pero sí una forma única de
presentación. Se puede buscar la dirección y regresar cuando se
desee para leer el próximo capítulo. También compartir
sus comentarios al libro en la sección The Readers Discussion Room. http://www.mindport.net/~arezis
Directorios
e índices
– Alex
Es un catálogo de textos electrónicos en Internet y consta de
un directorio de 2000 libros de diferentes proyectos de literatura electrónica.
Se pueden realizar búsquedas por títulos, autores, materias, idiomas,
fechas o sistemas en que están hechos los libros.
http://www.lib.ncsu.edu/staff/morgan/alex/alex-index.html
– BookWire
Es otra dirección para localizar textos literarios. El Salón de
los Lectores le permite acceder a libros de ficción y no ficción.
Puede también conseguir más de 500 librerías, 500 bibliotecas,
900 editores, la edición electrónica de Publishers Weekly, Library
Journal Digital y School Library Journal On Line, ofrece noticias de la industria
del libro, reseñas de libros, guía a eventos literarios, entrevistas
a autores, enlaces a más de 7000 páginas web relacionadas al libro,
etc. http://www.bookwire.com
– The On-Line Books Page
Desarrollado por la Universidad de Carnegie Mellon, le permite acceso a más
de 2400 títulos. Puede realizar las búsquedas por título,
materia, autor o lista de libros nuevos. Puede también encontrar enlaces
a otros índices de libros y webs relacionados. http://www.cs.cmu.edu/books.html
– Banned Books On-Line
Exhibición de libros que han sido objeto de censura. http://www.cs.cmu.edu/People/spok/banned-books.html
– The Oxford Text Archive
Proyecto de la Universidad de Oxford, contiene literatura de grandes autores
en diferentes lenguas incluyendo el inglés, griego y latín. Tenían
1,300 títulos en su catálogo. E-mail: listserv@brownvm.bitnet
y escriba: “Get humanist Filelist”.
Existen otros textos digitales a través de CompuServe y America Online. A través de las librerías, catálogos y mercados de software se consiguen otros libros de diversas editoriales en formato electrónico, particularmente en CD-ROM.
Para la edición electrónica de textos
–
Editions Electroniques OOhOO: www.OOhOO.com
– CyLibris
Especializada en novelas primerizas que otros editores han rechazado publicar.
http://www.editions-cylibris.fr
– Réseau Kemal
Es una iniciativa de edición en línea artesanal, que siguen el
modelo “shareware”; el lector descarga el texto y si está
satisfecho con la lectura, paga un canon para ayudar al autor a proseguir su
carrera literaria.
http://www.reseau-kemal.com/index.html
http://www.openebook.org
http://www.ebxwg.com
http://www.microsoft.com/spain
http://www.nuvomedia.com
http://www.softbook.com
http://www.glassbook.com
Bibliografía consultada
Argentesi,
F.; A. Rana. An electronic book for accessing and organising information
distributed across Internet: dynamic wais book. Ispra: Environment Institute,
Joint Research Centre, 1994.
Barker, P. Electronic Books: A Review and Assessment of Current Trends. Educational
Technology Review, 1996, Autumn, p. 14-18.
Barker, P. Electronic Books and Libraries of the Future. The Electronic
Library, 1992, vol. 10, Nº 3, pp. 139-149.
Barker, P. Electronic Libraries - Visions of the Future. The Electronic
Library, 1994, vol. 12, Nº 4, pp. 221-229.
Barker, P. The Future of Books in an Electronic Era. The Electronic Library,
1998, vol. 16, Nº 3, pp. 191-198.
Bullón, P. Librerías Digitales. iWorld, 1999, Año
3, Nº 13, pp. 53-56.
Canals Cabiró, I. Una parrilla de análisis para el pre-diseño
de libros electrónicos. Revista Española de Documentación
Científica, 1995, vol. 18, Nº 4, pp. 426-443.
Caridad Sebastián, M.; P. Moscoso. Los sistemas de hipertextos e
hipermedios: una nueva aplicación en informática documental.
Madrid: Fundación Germán Sánchez Ruipérez, 1991.
Catenazzi, N.; I. Aedo; P. Díaz; L. Sommaruga. The evaluation of electronic
books: Guidelines from two practical experiences. Journal of Educational
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Glosario de términos
Derechos
de autor y propiedad intelectual
Todavía no está claro la solución a dar al problema de
la adquisición de derechos de reproducción de información
en el contexto de los libros electrónicos. El problema surge del hecho
de que el mercado de los libros electrónicos, específicamente
en CD-ROM, es actualmente un mercado incipiente, cuyas tiradas por lo general
son cortas y sus presupuestos no se compaginan bien con las pretensiones de
los poseedores de los derechos sobre la información. Si la información
nos pertenece, el tema cambia, porque no sólo se puede obviar el coste
de uso, sino que esa información suele estar amortizada en el contexto
del producto que le dio origen. Esta es una de las razones que Canals Cabiró
(1995) señala que hace que los editores lancen con mayor o menor decisión
sus productos en formato electrónico. Las obras de dominio público
no plantean problemas de derechos de autor (Barker, 1996), pero la novedad reside
en que, como Bullón (1999) señalara, se están creando libros
digitales de autores vivos, y por lo tanto titulares de derechos. Estos pueden
producirse para su distribución en línea o simultáneamente
en soporte papel y electrónico, pero en ambos casos desafían muchas
reglas de juego de la industria editorial y muchos hábitos de los lectores.
Dinámicas
Dinámicas se refiere a la habilidad en que una página pueda cambiar
en forma dinámica de acuerdo con los requerimientos de un lector y/o
del propósito para el cual ese libro es usado.
Hipermedia
La hipermedia es la unión del hipertexto y la multimedia. Son ergonómicos
en su interfaz con los usuarios, imitan el funcionamiento de la memoria humana,
aumentan el hiperdocumento sin hacer modificaciones, y en su mayoría
destaca la consistencia de la información. Sus inconvenientes son la
desorientación que el usuario puede encontrar al entrar en un espacio
interconectado, la sobrecarga de elementos multimedia y los enlaces innecesarios
para la recuperación de la información.
Hipertexto
El hipertexto es una tecnología de la información cuya principal
característica es su capacidad para emular la organización asociativa
de la memoria humana. Fue utilizado por primera vez por T. Nelson para describir
la idea de un sistema que permitiese una escritura y lectura no estrictamente
lineales, sino ajustadas a procesos más próximos al modelo humano,
de forma que al ser conocida a la perfección por los usuarios su utilización
fuera más intuitiva. Desde un punto de vista técnico, el hipertexto
es una tecnología que organiza una base de información en bloques
discretos de contenido llamados nodos, conectados a través de una serie
de enlaces cuya selección provoca la inmediata recuperación de
la información destino.
HTML
HTML (HyperText Markup Language) es el lenguaje más utilizado para la
publicación de hipertexto en la WWW. Además de permitirnos utilizar
texto, multimedia e hiperenlaces, también posibilita opciones de multimedia,
fragmentos de programación, hojas de estilo, mejores facilidades de impresión
y documentos más accesibles para usuarios con discapacidades. El HTML
4.0 es una aplicación SGML en conformidad con la norma internacional
de ISO 8879 - Standard Generalized Markup Language.
Hyper-Book
Es uno de los tipos de libros electrónicos que incorpora la metáfora
del libro tradicional. Este modelo ofrece servicios que reproducen los de los
libros tradicionales pero le añade otros que son naturales de los ambientes
electrónicos y de esta forma se aumentan sus capacidades. Puede ser útil
en la consulta, búsqueda y como herramienta de referencia.
Servicios que ofrece:
1. Herramientas de navegación (permite la navegación del libro
en forma tradicional por la activación de los enlaces).
2. Herramientas de orientación (tablas de contenido, “running heads”,
grosor de los bordes del libro).
3. Herramientas históricas (es un mecanismo que recuerda el camino seguido
por el lector de modo que éste pueda retroceder a puntos anteriores de
su lectura).
4. Herramientas de personalización (el lector puede anotar sus comentarios,
señalizar textos, y dibujar líneas en las páginas, poner
notas personales en una pantalla sobrepuesta, insertar “bookmarks”
de forma que pueda marcar páginas relevantes de su lectura. Estas utilidades
son superimpuestas sobre las páginas sin alterar la copia del texto original,
cosa útil si se considera dentro de ambientes bibliotecarios en los que
se necesita que los registros no sean mutilados ni dañados por sus usuarios).
5. Herramientas de búsqueda (tabla de contenido, el índice y la
búsqueda de texto completo).
6. Herramientas de fuentes externas (procesadores, impresoras y los diferentes
servicios bibliotecarios, entre ellos los catálogos).
Información
viva
Es aquella que se puede actualizar y extender en varias formas como resultado
de un tópico de investigación y desarrollo que se esté
dando.
Interfaz
Es todo aquello que interviene de una forma u otra en la comunicación
e interacción del usuario con el sistema y, por lo tanto, el diseño
de sus exigencias no viene al final de la programación sino durante todo
el proceso de diseño del sistema mismo.
Lectura
en pantalla
Estudios ergonómicos indican que la velocidad de lectura en pantalla
es 30% inferior a la que se consigue sobre un papel blanco. Si a esto se añade
que las pequeñas pantallas táctiles son todavía muy imperfectas,
la experiencia puede ser desalentadora. Naturalmente, los índices de
lectura de la pantalla podrían aumentar si la presentación del
tamaño, la resolución y la calidad de la información aumenta.
Metáforas
Las metáforas son los modelos conocidos por el usuario en entornos de
trabajo que se asemejan a una situación real. Si un usuario está
familiarizado con la metáfora, podrá comprender de forma rápida
e intuitiva su funcionamiento. Algunos de los ejemplos de las metáforas
más empleadas en los sistemas hipermedia son la historia, el viaje, el
museo, el libro.
Multimedia
Es un sistema que utiliza informaciones almacenadas o controladas digitalmente
(texto, gráficos, animación, voz y vídeo) que se combinan
con el ordenador para formar una única representación. Pueden
ser lineales o interactivos. En términos simples, la multimedia es la
coexistencia de imagen, texto, vídeo y sonido dentro de un solo producto.
Potencialidades
en la enseñanza
Barker (1991, 1993) y Giller (1992) investigaron el potencial de esta tecnología
para el uso con niños pequeños. En una serie de experimentos controlados
éstos demostraron el avance pedagógico con el uso del libro electrónico
en comparación con otras alternativas (Barker, 1994).
En 1990 Benest realizó un estudio con alumnos de nivel universitario
y encontró que con el uso del libro electrónico se reduce sustancialmente
el tiempo de lectura de un libro convencional, permitiendo más tiempo
para invertir en otras actividades como la solución de problemas, prácticas,
discusión de grupos y trabajo tutorial. Barker también realizó
estudios con Collis (1993) sobre el uso del libro electrónico para propósitos
pedagógicos y para la educación de adultos. Ambos autores mostraron
las ventajas positivas que esto propone para el almacenaje y la diseminación
de información multimedia. En la medida en que se hagan más simples
y se amplíen los tipos de libros electrónicos, la utilidad de
éstos para usos pedagógicos aumentará enormemente.
Reactivas
Reactivas se refiere a la habilidad de una página de información
que responda de varias formas a los mensajes enviados a ella por sus lectores.
SGML
SGML (Standard Generalized Markup Language) es un estándar de la ISO
(International Standard Organization) (ISO 8879:1986) que suple una definición
normalizada de los lenguajes de marcado de texto. El desarrollo del SGML vino
como resultado del deseo de los editores de tener una normalización en
la preparación de documentos electrónicos para publicaciones.
XML
XML (Extensible Markup Language) es el primo de HTML. Nos permite definir formatos
de marcado cuando el HTML no es idóneo. XML es más bien para metadatos
en formato RDF.
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