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“Juvenilia”,
invitación a la relectura |
Por
Susana Reinoso
La Nación - Vida cultural
1º/diciembre/2005
“Yo diría
al joven que tal vez lea estas líneas, paseándose en los mismos
claustros donde transcurrieron cinco años de mi vida, que los éxitos
todos de la tierra arrancan de las horas pasadas sobre los libros en los años
primeros.” La reflexión de “Juvenilia”, la reconocida
obra de Miguel Cané, aparece en la tapa del ejemplar editado por el sello
del Colegio Nacional de Buenos Aires: Juvenilia Ediciones. A 100 años
del fallecimiento del autor, la editorial nacida de la idea de un grupo de ex
alumnos de la institución educativa decidió rendir un homenaje
al autor, fallecido en septiembre de 1905, con la reedición de su obra
emblemática. La sorpresa son las ilustraciones de Nik, dibujante de LA
NACION.
En la portada,
como un modo de aproximar un clásico de la escuela argentina, aparece
Gaturro, el alter ego de Nik, sentado sobre una pila de libros confesando su
amor por el Nacional de Buenos Aires, institución en la que también
estudió el dibujante.
“La
iniciativa de ilustrar «Juvenilia» es una idea que veníamos
trabajando con el colegio y la Asociación de Ex Alumnos desde 2000. Pero
las sucesivas crisis económicas lo fueron dilatando”, cuenta Nik.
La idea
de recuperar aquella época de oro de la educación argentina, en
la que la institución educativa editaba sus propios libros, era un viejo
y postergado sueño. A fines del año último, se concretó
la reaparición del sello, que con la reedición ilustrada de “Juvenilia”
da el puntapié inicial de una serie de libros clásicos que volverán
a editarse en los próximos meses. Los aportes de empresas privadas permitirán
que estos libros sean más accesibles a los estudiantes.
La editorial
tiene otro mecanismo, común a varios sellos que pululan en Buenos Aires,
en relación con quienes aspiran a concretar sus ideas en forma de libros.
Mediante un convenio con el Banco Ciudad, facilita el acceso a los aspirantes
a escritores. Juvenilia Ediciones asegura haber nacido para “acercar contenidos
de calidad a los lectores y facilitar a los autores, educadores y artistas los
medios para llegar con sus obras al público”.
Volviendo
a Miguel Cané, “al margen de las controversias que lo rodean como
protagonista de un período de nuestra historia”, según aclara
el sello editorial, la elección del libro tiene su miga. Así lo
explica Nik: “Es un texto que en nuestra juventud se leía en todos
los colegios y rescataba este espíritu de la aventura combinada con las
ansias de aprender y crecer”.
“Juvenilia”
rescata, por sobre los recuerdos de los años que Cané vivió
internado en el Colegio Nacional de Buenos Aires entre 1863 y 1868, los días
de gloria de la educación argentina en que ésta comenzaba a perfilarse
como lo que más tarde sería: un ejemplo en toda América.
La reedición de la obra de Cané procura conjurar “cierta
dosis de nostalgia hoy, cuando la educación en general en nuestro país
pasa por una crisis importante en todas sus líneas”, analiza el
dibujante y humorista.
Para ilustrar
el libro, Nik buscó datos de época e investigó la arquitectura,
pues el Colegio Nacional de fines de siglo XIX no tenía su aspecto actual,
reconstruido en los años 30. Buceó en las páginas de libros
históricos para averiguar cómo era la vestimenta de la época
y, sobre todo, cómo era vivir internado en el colegio.
Una relectura
de “Juvenilia” permite comprender, a la distancia, la inapelable
certeza de las palabras de Cané. Los primeros años de nuestra
vida invertidos en los libros, ya por aprendizaje ya por placer, sostienen nuestros
sueños en el presente. ![]()