Quien no lee es fácilmente manipulable

César Piernavieja - Aula de El Mundo
Boletín Cegal.net – www.libreros.org. 6/mayo/2003

“No hay ni una sola idea que no esté en las palabras. Con la palabra lo tienes todo porque es el embrión del razonamiento”, asegura Álex Grijelmo. Y va aún más lejos: “Son las células con las que se puede crear la vida intelectual. La capacidad de pensar por uno mismo es lo que nos hace libres, y para pensar por uno mismo se necesitan palabras, palabras distintas de las que da el entorno, los medios de comunicación. Necesitas tus propias palabras, y sólo están en los libros”.
Álex Grijelmo (Burgos, 1956) aunque se considera periodista a secas, es uno de los mayores especialistas en materia lingüística de nuestro país. Desde siempre ha mostrado un especial interés por el cuidado de nuestro idioma. El motivo: “Si fuera tenista estudiaría mucho mi raqueta. Como soy periodista, estudio mucho el idioma”, asegura el autor de obras como La seducción de las palabras o Defensa apasionada del idioma español. Se muestra muy crítico con los periodistas, muchos de los cuales “no leen ni su propio periódico”. Para ellos publicó El estilo del periodista, un grueso volumen en el que hace un repaso, con ejemplos concretos, de los vicios, errores y otros atropellos que los informadores hacemos de nuestro idioma o de las más elementales reglas de calidad periodística.
Álex Grijelmo advierte a todos los jóvenes del riesgo que corren si no leen ni cuidan su idioma: “Serán personas fácilmente manipulables”, afirma el periodista.
Por eso no se cansa de recomendar la lectura. “A mí me ha aportado palabras, y las palabras todo, porque no hay una sola idea sin palabras”. Por ello, reclama al poder político “que consiga que los estudiantes sean capaces de expresarse correctamente, de tener una capacidad verbal lo suficientemente grande como para comunicarse consigo mismo, transmitir emociones y conceptos abstractos. Si somos capaces de construir ideas abstractas, pensaremos mucho mejor”.
Sus palabras pueden remover más de una conciencia por lo que tienen de voz de alarma: “La incultura y la incapacidad de expresarse con palabras generan violencia. Y esto es terrible. Uno ve a los ultra sur e intenta hablar con ellos y se da cuenta de que son incapaces de hablar y expresarse. Y lo único que les queda es la violencia”.
El complejo de inferioridad es nuestra primera amenaza
De todas las amenazas que acechan al español, Álex Grijelmo considera que el “complejo de inferioridad” es la primera de todas. “Consideramos más prestigioso todo aquello que se parece al inglés, lo que en otro tiempo ocurrió con el francés. No me preocupa tanto que en Iberia pongan clase business como el hecho de que pongan clase business para viajar bien y clase turista para viajar mal”.
Además, se trata de un complejo “introducido sobre todo por las clases cultas, que hablan peor que las clases populares”, observa Grijelmo. Y lo explica así: “Un ejecutivo puede decir: ‘Voy al aeropuerto a chequear que mi billete está OK porque hay problemas a nivel de navegación aérea’. Pero un campesino nunca diría: ‘Voy a chequear las vacas a ver si hay problemas a nivel de epidemia’”.
Según el periodista, todo ello se debe al contacto con el inglés, que a muchos “hace creer que como el mundo anglosajón tiene una técnica superior a la nuestra, implica que también posee una cultura superior a la nuestra, y no es verdad”.
La lectura se erige entonces como una de las pocas soluciones al paulatino empobrecimiento de nuestro idioma. “Ahora hay una extraordinaria literatura juvenil”, recuerda Grijelmo, quien anima a crecer como personas a través del amplio conocimiento del idioma: “La reflexión nace de la palabra. Cuantas más palabras tienes, de más ideas dispones, y cuantas más palabras tienes almacenadas, más razonamientos puedes construir, y finalmente eres más persona y más inteligente”.