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El
e-book llegó para quedarse |
mujeresdeempresa.com
2/junio/2002
Dentro
del campo de la edición digital han surgido los e-books, que respetan
ciertos hábitos de lectura del soporte tradicional. La Lic. Viviana Fidanza,
especialista en nuevas tecnologías e innovaciones educativas, nos cuenta
las características de esta posibilidad en el mundo editorial.
El encuentro se realizó en un café de una librería sobre
la Avenida Santa Fe, en la ciudad de Buenos Aires. Un lugar rodeado de libros
con tapa dura, de bolsillo, best-sellers y tantas otras colecciones fue el escenario
de una conversación sobre “otros libros”, inmateriales, compuestos
de bytes y muchos interrogantes. La edición digital y los e-books han
aparecido y ya es posible portar libros digitales o bajarse desde cualquier
PC una novela.
Viviana Fidanza es licenciada en Educación y especialista en nuevas tecnologías
e innovaciones educativas. Desempeña actividades de docencia en este
tema y asesora a empresas editoriales con relación a la edición
de e-books.
Competir dialogó con Fidanza no con el objeto de cerrar las inquietudes,
sino de abrir un espacio de reflexión sobre la edición digital.
Competir:
—El e-book es un nuevo estadio del libro. ¿Reemplazará al
tradicional libro impreso?
Viviana Fidanza: —En este momento, me parece un lugar común empezar
a discutir sobre esto. Porque eso ya se hizo con otros medios masivos de comunicación,
con la televisión, con la radio, etc. Si esto reemplaza aquello, si éstos
matan a aquellos. A mí, personalmente, no me interesa entrar en ese tipo
de discusiones porque está visto que conviven porque de alguna manera
hay una tradición cultural que hace que diferentes objetos culturales
sobrevivan.
Competir: —Dentro de esta convivencia ¿cuáles son los beneficios
de la digitalización?
V. F.: —Existen hábitos que van modificándose y se modifican
en función de los usos de esos objetos que llamamos tecnológicos.
Por ejemplo en el caso de la escritura, cuando el hombre no disponía
de una lapicera, pintaba o esculpía sobre la piedra. El hecho de la aparición
del bolígrafo, hace que se modifiquen las formas de escritura. Cuando
aparece la máquina de escribir otro tanto, para el tema del libro es
el advenimiento de la imprenta, cuando aparece la computadora es otra historia
también. Al cambiar los medios de procesamiento de la información,
cambian los hábitos asociados.
Competir: —En la Sociedad de la Información, como se llama actualmente
a esta etapa de circulación de información digital, están
apareciendo nuevos hábitos y uno de esos hábitos es querer disponer
de información en el momento. Entonces, la tecnología ayuda al
uso de la información, creando nuevos hábitos.
V. F.: —En el caso del e-book es todo un campo nuevo, pero hay hábitos
que están, que forman parte de este nuevo cambio tecnológico,
y que empiezan a tener que ver con que yo necesite el contenido que venía
tradicionalmente impreso, en un soporte digital. Necesito que me permita acceder
rápidamente, que me permita acceder desde el lugar donde esté,
que me permita hacer búsquedas rápidas y que respete fundamentalmente
el formato del libro impreso. Porque lo que no había en la tecnología
digital hasta ahora, era un formato que respetara la estructura del libro.
En el campo de la edición digital existen hipertextos, hipermedias y
multimedias pero hasta ahora no teníamos un libro digital. Y esto es
lo que, de alguna manera, hoy con dispositivos y con programas se comienza a
desarrollar.
Competir: —¿Y en cuanto a los contenidos? Pienso en una novela
en soporte tradicional y una enciclopedia en soporte digital.
V. F.: —De hecho, aparentemente habría contenidos que son más
factibles para ciertos soportes que otros. Se dice que es preferible leer una
novela, sentir que uno puede medir el peso de la novela, el tiempo que le puede
llevar, puede oler el libro, puede gustarle, puede emparentarse de alguna manera
sentimentalmente con el relato y con lo físico del libro. Hay una cierta
idea de que esto es así y que otra información justamente por
los usos que se le quiere dar, es preferible el formato digital. Pero en realidad
no hay nada, fuera de los procesos de alfabetización que hemos tenido
cada uno, que diga que esto es preferible para cierta generación y no
para otra. O que al contenido de determinada cosa es preferible acceder a través
de lo digital. Esto tiene que ver con los procesos por los cuales nosotros hemos
sido alfabetizados y si nos hace más dependientes del impreso o de lo
virtual.
Hay una tendencia que dice que la literatura preferida en soporte digital es
la técnica básicamente, el libro de consulta, el libro técnico,
el libro de estudio.
Es una tendencia. Pero pasa, insisto, por los hábitos que están
asociados con los usuarios. Hasta que no se modifiquen esos hábitos.
Y esos hábitos en los últimos tiempos, varios analistas dicen
que se modifican rápidamente o se están modificando mucho más
rápidamente que antes.
Competir: —¿Se están desarrollando dispositivos para la
lectura de e-books?
V. F.: —La lectura de e-book no merece obligatoriamente un dispositivo
particular. Si bien se han construido dispositivos específicos para la
lectura de e-book, las empresas que se dedican al software han desarrollado
programas con interfaces sumamente amigables que pueden correr en PC. Entonces
esto hace que no sea una limitación. No hay que restringir el e-book
a la posesión o no de un dispositivo específico.
Competir: —¿Cuáles son estos programas?
V. F.: —Uno de los lectores o e-readers de e-book que están hoy
día compitiendo por ganar el mercado del lector digital es el Reader
de Microsoft, que aparentemente tiene como objetivo final colocar ese programa
en el sistema operativo. Esto sería muy útil y estaría
la herramienta ya a disposición para que lo que uno tenga que hacer sea
sólo bajar los documentos en formato de e-book. La otra empresa que viene
trabajando tradicionalmente con archivos portables y de fácil lectura
en cualquier tipo de procesador es Adobe con los archivos pdf.
Esas son las dos empresas que están compitiendo por el mercado y han
generado interfaces que están en diferentes grados de evolución
según lo que uno puede observar. Son gratis, se pueden bajar de las páginas
de Internet y permiten la lectura de este tipo de material.
En realidad el e-book también tiene pautas de edición que son
distintas a las de cualquier otro tipo de publicación. Por ejemplo, lo
que se necesita básicamente es que haya simetría entre las hojas
y que haya una hipertextualidad entre el índice que va a ser el motor
de navegación por el resto del e-book. Es decir, funciona a través
de vínculos, no necesitamos que ese índice sea un índice
numérico porque de hecho el lector de Adobe tiene su propio marcador
de páginas, encabezados y pie. También se requiere una buena definición
de imágenes, archivos lo más livianos posible porque hay que estar
pensando que uno adquiere un e-book no como los libros físicos sino conectado
a Internet y bajándolo con una cierta velocidad de transmisión.
Hay que tratar de optimizar el peso de esos archivos, jugar con el tema de los
colores y de la tipografía para que la vista del lector vaya encontrando
como marcos en el texto, que hagan que su lectura sea más sostenida en
el tiempo.
Competir: —¿La lógica virtual en este campo también
impone sus reglas?
V. F.: —Sí, lo que pasa es que si uno piensa en el campo de la
edición digital, se trata de un universo más grande, nosotros
tenemos hipertextos que son textos relacionados a través de palabras,
vínculos y demás. Tenemos hipermedias donde el texto sigue prevaleciendo
con imágenes, gráficos y sonidos que complementan la información
textual y tenemos los multimedias donde todos los medios, todos los lenguajes
tienen equilibrio y no prevalece el texto. Pero el e-book es un campo específico
dentro de la edición digital. Diríamos que es una réplica
del libro físico pero en soporte digital. Incluso las interfases tienen
pequeños botones o comandos que se relacionan con la experiencia de la
lectura. Es decir, ¿yo qué hago concretamente con un libro físico?
Paso las hojas de adelante hacia atrás, bueno, estos botones están
señalados. Leo con el libro doblado o con el libro a dos páginas,
esto está contemplado. Subrayo textos, entonces tengo una herramienta
que es un marcador, un resaltador que me permite dejar un párrafo marcado.
Hago notas al margen, tengo una herramienta que me habilita a anotar todo lo
que yo quiera dentro de determinado párrafo. La experiencia de la lectura
no es ni la de un hipertexto, ni de un hipermedia, ni de un multimedia, es la
experiencia de lectura del libro físico llevado al soporte digital. Es
totalmente distinto. Son interfaces sumamente sencillas y está bien que
sea así. Si bien la lectura del e-book implica competencias más
complejas porque tengo asociada a la acción de leer la del manejo de
cierta herramienta, no la complejiza a tal punto de necesitar aprender un software.
Esto no es así en el e-book, se trata de una interfaz sumamente sencilla.
Competir: —¿Qué es el libro por pedido o bajo demanda?
V. F.: —La idea del libro por pedido o de la impresión bajo demanda
tiene que ver básicamente con empezar a personalizar, customizar —se
dice— la industria editorial. Es decir, la industria editorial no en todos
los países, no en todos los casos, puede enfrentar el desafío
de editar “x” cantidad de autores y “x” cantidad de
títulos por autor, y a su vez es muy difícil que pueda reimprimir
su fondo editorial. Viejas o interesantes ediciones no tienen un reciclaje porque
no se puede afrontar económicamente ese riesgo. Entonces, de alguna manera,
la impresión bajo demanda viene a poder cubrir ese bache. Es decir, uno
quiere que circule determinado texto o reflotar determinado fondo editorial
y eso se puede hacer bajo demanda.
Competir: —¿Los e-books democratizan la cultura?
V. F.: —El acceso digamos, comercialmente puede llegar a ser más
barato pero el hecho que ciertas cosas bajen de precio o el costo sea más
accesible a más personas, no quiere decir que haya un acceso democrático.
Mientras las grandes empresas pudieron vender sus productos a muy alto precio
lo hicieron, cuando dijeron este mercado se saturó vamos a tratar de
capturar otro mercado, bajaron los precios. No hay en ninguna empresa la intención
de democratizar el acceso a la cultura. Si esto se entiende como una punta de
acceso democrático a la cultura, creo que no es por acá, en todo
caso es enseñándole a los usuarios que además de determinado
acceso a la información tienen este otro acceso alternativo. Pero las
desigualdades son cuestiones sociales no son cuestiones tecnológicas.
Tienen que ver más con un problema económico y de educación.
Competir: —¿Hay algún aspecto negativo en la edición
digital?
V. F.: —Yo para ciertas cuestiones creo que hay que elegir el camino más
corto. En este caso, preguntarse qué es lo que se está planteando,
qué es lo que pretende aportar el libro digital: un nuevo campo para
el autor, un nuevo campo para el editor, un nuevo campo para los lectores. Por
lo tanto ¿cuál es la contra en esto?, ¿qué tiene
de negativo?, ¿se van a dejar de leer los libros impresos? No, yo creo
que no. En determinada etapa de la vida hay que leer libros impresos y en determinada
etapa de la vida el e-book será más accesible, dará la
solución que uno espera en ese momento. No veo ni cosas positivas ni
negativas en ninguno de los dos soportes, al contrario pienso que se complementan,
pienso que la gente tiene que poder acceder a lo más valioso de esto
que es la transmisión de contenidos y que en ese sentido no hay que hacer
esa división de aguas. ![]()