Boletín Nº 18, ago/05


Libros del mes

LIBROS DEL MES

LA DESCRIPCIÓN COLECTIVA . Autor: Víctor Hugo Arévalo Jordán. Género: Ensayo. Archivología.
LA AZUCENA ROJA. Autor: Anatole France. Género: Novela.
AGNES GREY*. Autor: Anne Brontë. Género: Novela.
LA LEYENDA DE SLEEPY HOLLOW*. Autor: Washington Irving. Género: Cuento de terror.
CUENTOS II. Autor: Guy de Maupassant. Género: Cuentos.

*También en inglés.


y más...

CASI UN HEROE

Old man on the donkeyEn nuestras visitas a las grandes ciudades del mundo, muchos escritores y bastantes de los lectores que todavía quedan en este planeta lleno de sucesivas tribus simiescas tenemos la norma obligada de peregrinar a sus grandes bibliotecas públicas. Ningún escritor viaja a Nueva York sin pasarse una mañana por su biblioteca. Necesariamente.
No hay un lector avisado que viaje a Londres y no dé un salto a su fantástica biblioteca, abierta al público para esparcimiento y asombro de propios y extraños. ¿Qué decir de las bibliotecas de las universidades estadounidendes, como la de Harvard, que no tiene presupuesto exacto, sino que adquiere dos ejemplares de todo cuanto se publica en el mundo en sus muchas lenguas babélicas?
En los congresos de bibliotecarios de todo el mundo, los guardianes del libro en cada lugar se quejan de las carencias de las catedrales de papel y levantan acta del descuido con el que son tratados en múltiples ocasiones. En un alto festivo en la Feria del Libro de Panamá, donde España será la invitada de honor en su próxima convocatoria, dentro de dos años, entre champán francés y langosta y centolla atlánticos a la plancha, mi amigo panameño Nelson Almirante me muestra el reportaje que Cristian Valencia escribe para la revista Gatopardo sobre un personaje tan quijotesco como asombroso: el colombiano Luis Humberto Soriano.
Con Alfa y Beto, sus dos burros llenos de libros, Soriano recorre todos los días los recónditos parajes y las veredas perdidas entre los municipios de Nueva Granada, La Gloria y El Difícil. Ese viaje de los libros entre montañas y maniguas sólo tiene un objetivo final: poner al alcance de los niños de esos municipios olvidados el objeto sagrado, el libro, hasta convertir la lectura en una diversión cotidiana.
Desde niño, la locura de la lectura encendió la vida de Soriano, cuando le leyeron Margarita está linda la mar. El ardor llegó a su culminación al alcanzar el adolescente las páginas del Quijote y dio la vuelta al mundo de su imaginativa vocación: bibliotecario andante, en burro, como caballero medieval a la búsqueda de aventuras.
En su casa guarda, en cajas de cartón (porque no hay dinero para estanterías), los 2.300 títulos de los libros que selecciona para su viaje cotidiano con sus burros, hasta hacer nacer un tan controvertido como sorprendente palabro: biblioburro.
Al principio hubo sus chistes, pero Soriano, casi un héroe, ha sido condecorado por el presidente Uribe y se ha ganado el respeto de todos sus vecinos y compatriotas, hasta el punto de que su ejemplo ha empezado a cundir por todas esas geografías sin mapa y ya no es más que el decano de una idea llevada a cabo con esfuerzo descomunal, contra vientos y mareas.
En ese periplo, digno del realismo mágico, Soriano lleva cinco años consecutivos y «el asombro», como escribe Cristian Valencia, «permenece intacto. No es para menos... Mientras el mundo está conmocionado con el anuncio del súper Airbus A3000 que transportará hasta novecientos pasajeros, en La Gloria y El Difícil, la conmoción, la risa, el asombro, la fantasía y el delirio están fuertemente ligados al biblioburro de Soriano».
Sépase que la más alta tecnología que existe en estas latitudes es una calculadora. Sépase que Soriano anda sólo en burro y se queja poco. Una vez lo invitaron a un congreso de bibliotecarios y en su vocación de caballero andante de los libros intervino con su palabra alegre para contar su gratificante aventura cuando las quejas de sus colegas por la desidia con las bibliotecas pasaba del color castaño oscuro. Y luego dicen, añade mi amigo Nelson Almirante, que el libro es caro.
Hace un par de días, en la alta madrugada de una noche bohemia inolvidable, en Cartagena de Indias, le conté a unas amigas cómplices y fiesteras el caso de Soriano. «No eres capaz de vivir sin fabular e inventarte héroes de novela, J. J.», me contestaron, muy amables y cariñosas, casi acariciándome la imaginación.


Por J.J. Armas Marcelo. ABC. Tomado del Boletín Cegalnet 13/7/05
Ilustración: “Old man on the donkey”, por Atanur Dogan.
http://www.doganart.com


PROXIMAS OBRAS

Estamos preparando la edición de las siguientes obras:
CANTO A LA VIDA. Manuel Pérez Villanueva. Poesía.
CUENTOS DE LA ALHAMBRA. Washington Irving. Cuentos.*
FRANKENSTEIN. Mary Shelly. Novela.*
LA ABADÍA DE NORTHANGER. Jane Austen. Novela.*
CUENTOS. Nathaniel Hawthorne. Cuentos.*

*También en inglés.


ARTICULOS

— DÍSELO CON UN CUENTO. Por Isabel Gómez Melenchón
“Educar implica facilitar las herramientas necesarias para desenvolverse en la vida real. ¿O es que pretendemos que los niños sean eternamente dependientes y sobreprotegidos?”. La reflexión es de Marta Vilagut, editora de Destino Infantil y Juvenil. En el catálogo de su editorial, como en el de la mayoría del sector dedicado a los pequeños, prelectores y primeros lectores, se pueden encontrar libros, en su mayoría álbumes ilustrados, dedicados a explicar temas como la muerte, la vejez, la enfermedad o las discapacidades. También sobre el civismo y la violencia doméstica. Nota completa
— EL DESPRESTIGIO DE LA PALABRA. Por Jaume Vallcorba
“Una imagen vale por mil palabras”. Ninguna imagen tiene sentido si no hay una palabra detrás que se lo dé. Vale en una señal de carretera o un pictograma. No mucho más allá. No soy neurólogo, pero no debe de haber mucha diferencia entre la imagen tal como la pueden ver un burro y un humano. Pero no hemos tenido inconveniente en ir privilegiando, en la educación, la imagen sobre la palabra. Tampoco hemos sufrido demasiado cuando hemos visto que se sacaba la literatura de los programas escolares y se la colocaba en la cola de la lengua, como si fuera la sirvienta, primer paso para eliminar también la lectura que se deriva. Nota completa