(1857-1924),
novelista británico de origen polaco, considerado como uno de los grandes
escritores modernos en lengua inglesa, cuya obra explora la vulnerabilidad y
la inestabilidad moral del ser humano.
Conrad, cuyo nombre original era Józef Teodor Konrad Korzeniowski, nació
en Berdichev, Polonia (actualmente en Ucrania), hijo de un noble polaco. De
su padre heredó el amor a la literatura. Quedó huérfano
a los 12 años, y a los 16 abandonó la Polonia ocupada por los
rusos y se trasladó a Marsella. Durante los siguientes cuatro años
navegó en barcos mercantes franceses, también luchó en
España en las guerras carlistas en las tropas de don Carlos y vivió
una historia de amor que lo llevó al borde del suicidio. Posteriormente
se puso al servicio de la Marina mercante inglesa y obtuvo la nacionalidad británica
en 1886; al cabo de unos años cambió su nombre para que sonara
más inglés. Durante la década siguiente navegó mucho,
sobre todo por Oriente. Las experiencias de Conrad, especialmente en el archipiélago
malayo y en el río Congo durante 1890, se reflejan en sus relatos, escritos
en inglés, que era su cuarta lengua tras el polaco, el ruso y el francés.
Publicó su primera novela y se casó con Jessie George en 1895.
Conrad escribió 13 novelas, dos libros de memorias y 28 relatos cortos,
pese a que escribir le resultaba difícil y doloroso, como refleja este
comentario suyo tras completar la novela Nostromo (1904), considerada
por muchos críticos como su obra maestra: “un triunfo por el que
mis amigos podrán felicitarme como si hubiera salido de una grave enfermedad”.
Además del esfuerzo de escribir, sobrellevó el sufrimiento que
le producía la gota, así como la parálisis de su mujer
y los exiguos ingresos que obtenía de su trabajo.
La vida en el mar y en puertos extranjeros constituye el telón de fondo
de casi todos sus relatos, pero su obsesión fundamental fue la condición
humana y la lucha del individuo entre el bien y el mal. Con frecuencia el narrador
es un marino retirado —posiblemente el alter ego de Conrad, puesto que
algunas de sus novelas se consideran autobiográficas—; ejemplo
de ello es su primera obra publicada, La locura de Almayer (1895).
Una de las novelas más conocidas de Conrad es Lord Jim (1900),
en la que explora el concepto del honor a través de las acciones y sentimientos
de un hombre que se pasa la vida intentando expiar su cobardía durante
un naufragio ocurrido en su juventud. Otras obras suyas son: El negro del
Narciso (1897), centrada en un marinero negro; El agente secreto
(1907), sobre los anarquistas londinenses; Bajo la mirada de Occidente (1911),
ambientada en la Rusia represiva del siglo XIX; Victoria (1915), ambientada
en los mares del sur; y el relato El corazón de las tinieblas (1902).
El corazón de las tinieblas, que revela las aterradoras profundidades
de la corruptibilidad humana, es una de las historias más conocidas de
Conrad.
Casi todas sus obras reflejan cierta tristeza. Su estilo es rico y vigoroso,
y su técnica narrativa se sirve con habilidad de las interrupciones en
el discurso cronológico. La construcción de sus personajes es
sólida y eficaz.
Conrad murió en Bishopsbourne, cerca de Canterbury, en 1924. Influyó
de manera decisiva en la novela moderna, y su obra le valió el reconocimiento
de destacados contemporáneos suyos como Arnold Bennett, John Galsworthy,
Ford Madox Ford, Stephen Crane y Henry James.