Mami, ¡cuéntame un cuento!

Fuente: tumaternidad.com

La imagen de una madre leyendo un cuento a su hijito, en la cabecera de la cama, es entrañable y se repite generación tras generación. No obstante, con el auge de la televisión, y el ritmo acelerado de la vida cotidiana familiar, el momento de contar cuentos empieza a ser menos frecuente. Sin embargo, estudios realizados por psicólogos insisten en subrayar la importancia de leer cuentos a los niños por el beneficio que de tal costumbre se deriva, en su desarrollo del lenguaje y el pensamiento creativo.
Para animarte en la sana y tradicional costumbre de contar cuentos, te explicamos lo que aseguran los especialistas sobre los principales aportes de tal actividad en la formación del niño, y te sugerimos algunos consejos para tener éxito contando cuentos.

¿Qué aportan los cuentos al desarrollo de tu hijo?

1.- Aprende a imaginar. Cuando el pequeño ve la televisión, las imágenes le llegan hechas, pero cuando escucha un cuento, necesita imaginar a partir de las palabras que oye. Esa actividad le ayudará posteriormente en el colegio cuando empiece a oír explicaciones orales sobre diferentes contenidos.

2.- Recibe información sobre valores y comportamientos. Es una forma de conversar con tu hijo y de hablarle a través de las historias que le cuentas sobre temas que le ayudarán a entender su entorno y a comprenderse mejor a síi mismo. Al ser una actividad lenta y relajada, hay tiempo de volver sobre un mismo hecho, y observar la actitud y la reacción del pequeño ante situaciones emocionales que quedan reflejadas en el cuento.

3.- Combate sus propios temores. En muchos de los cuentos, tu hijo se sentirá identificado con las emociones de los protagonistas, y el conocer el desenlace y lo que le va ocurriendo a lo largo de la historia supone tener argumentos para afrontar sus propios miedos, con una sensación de mayor control.

4.- Fomenta la intimidad y la complicidad entre tu hijo y tú. Además de compartir emociones derivadas de la historia relatada, el niño se percata del tiempo que le dedicas y se siente atendido y mimado.

5.- Le ayuda a crear su propio hábito de lectura. No hay nada más efectivo que el ejemplo, y cuando un niño ha visto a sus padres leer, y ha compartido tiempo de lectura con ellos, crecerá asociando factores positivos a los libros.

¿Cómo contarle cuentos de un modo apropiado?

1.- Procura hacer un rito de tal momento. Algo que el niño y tú esperen con agrado. Sobre todo en niños muy pequeños, es importante repetir varias veces las diferentes escenas del cuento procurando utilizar las mismas palabras.

2.- Interpreta lo mejor que puedas a los personajes que hablan en el cuento. No te limites a una lectura impersonal. Te está escuchando un niño y su imaginación está receptiva a todos los matices de voz. Deja que se impregne de las emociones que brotan de la historia para que la viva con más intensidad.

3.- Mientras lees pon atención a las reacciones del niño, sus movimientos, y haz pausas todas las veces que sea necesario para escuchar sus preguntas o para comprobar si está entendiendo el relato.

4.- Déjale participar lo más posible, tanto a la hora de elegir el cuento a leer (te puede dar muchas pista esa elección, sobre sus intereses o preocupaciones), como a la hora de las interrupciones. Cuando el niño esté cansado no le fuerces a continuar. Es muy importante que sea una actividad gratificante para él, nunca una obligación.

5.- De vez en cuando, cambia la acción de leer cuentos por la de oír cuentos juntos, en un CD. Será una pequeña aventura también para ti, pues tendrás que ponerte a la altura del niño que escucha y eso creará una corriente afectiva y de gran complicidad entre los dos.

6.- En otro momento del día, pídele que dibuje alguno de los personajes o escenas del cuento que hayan leído el día anterior. Así podrás comprender mejor a tu hijo, pues en su dibujo quedarán expresados los miedos, las expectativas y los intereses que le mueven.