Gloria Fuertes “poeta” para adultos, “poeta” para niños II

Por Fernando Carratalá Teruel — Dr. en Filología Hispánica
Timonel revista digital.



En este artículo se sugieren varias actividades para trabajar los poemas de Gloria Fuertes en Primaria y en la Educación Secundaria Obligatoria y pautas para la evaluación


Las ''actividades de clase'' con poesías
de Gloria Fuertes, y su evaluación

Cada poesía irá acompañada de un amplio panel de actividades —bajo diferentes formas de expresión: oral, escrita, plástica, dinámica, simbólica—, a través de las cuales debe garantizarse la adquisición de determinados contenidos, el desarrollo de ciertas destrezas y el fomento de actitudes educativas básicas. Esta propuesta de actividades tendrá como trasfondo las tres operaciones que Bloom señala como propias del proceso de comprensión: la traducción, la interpretación y la extrapolación/interpolación.(1)
Con vistas a la evaluación, es preciso evitar la incoherencia que se deriva de la falta de ajuste entre el grado de dificultad de las actividades que deben realizar los alumnos para manifestar el nivel de comprensión lectora alcanzado tras su “enfrentamiento” con una determinada poesía y la edad real de tales alumnos. Las actividades de evaluación deberán adecuarse, por tanto, a las posibilidades reales de comprensión de los alumnos, sin trascender, en ningún momento, los niveles de maduración psicológica en los que se encuentran situados. (2) De otra manera, se corre el riesgo de suscitar en el niño, ante el exceso de dificultades acumuladas y su imposibilidad efectiva de superarlas, un sentimiento de frustración que podría llevarle, inicialmente, a rechazar la lectura de los textos poéticos; y, de repetirse tales circunstancias de manera sistemática —resolución de actividades de comprensión lectora en las que nada tiene sentido para el niño—, a contribuir a su futuro apartamiento del mundo de la poesía en particular y de los libros en general, por que no hubo quien le enseñara a caminar prudentemente.


Actividades para segundo ciclo de Primaria

A continuación, y en relación con el poema de Gloria Fuertes “Cómo se dibuja un torero” —reproducido y comentado en la nota I—, se plantea un cuestionario de preguntas en la línea metodológica (de aprendizaje/evaluación) señalada, y adecuado para alumnos del Segundo Ciclo de Educación Primaria.

1. Explicar, en voz alta, cómo va vestido el torero.
2. Dibujar el torero, tal y como se lo describe en la poesía de Gloria Fuertes.
3. El sombrero del torero se llama montera; describirla por escrito. Explicar, asimismo, las principales diferencias entre algunas prendas para cubrir la cabeza: boina, gorra, gorro, sombrero (cordobés, de copa...), etc. Señalar cuanto distingue a cada una de ellas: utilidad, materiales que se emplean en su confección, forma, tamaño, etc.
4. La figura del torero es hermosa, no sólo por el traje de seda y oro que viste, sino también por la delgadez y agilidad de su cuerpo. Localizar, mediante subrayado, los versos en los que Gloria Fuertes proclama la hermosura del torero.
5. ¿Por qué la Tauromaquia es un arte peligroso?
6. ¿Cómo define Gloria Fuertes al toro? Justificar dicha “definición poética”.
7. Explicar las diferentes suertes —tercios— que ejecuta el torero en la lidia.


Actividad para la ESO

Las actividades (de aprendizaje/evaluación) de este otro poema, incluido, asimismo, en La oca loca, están destinadas a alumnos que comienzan la Educación Secundaria Obligatoria.

Cómo se dibuja un niño

Para dibujar un niño
hay que hacerlo con mucho cariño.

Pintarle mucho flequillo
—que está comiendo un barquillo—;
muchas pecas en la cara,
que se note que es un pillo;
—pillo rima con flequillo
y quiere decir travieso—.
Continuemos el dibujo:
redonda cara de queso.

Como es un niño de moda,
bebe jarabe con soda.
Lleva pantalón vaquero
con un hermoso agujero;
camiseta americana
y una gorrita de pana.
Las botas de futbolista
—porque chutando es un artista—.

Se ríe continuamente,
porque es muy inteligente.
Debajo del brazo un cuento,
por eso está tan contento.

Para dibujar un niño
hay que hacerlo con cariño.


Propuesta de actividades

1. Explicar en voz alta cómo va vestido el niño.
2. Dibujar al niño, tal y como se lo describe en la poesía de Gloria Fuertes; y, seguidamente, dibujarse a sí mismo o a sí misma, con la ropa que se lleve puesta.
3. El niño es “un pillo”; y “pillo rima con flequillo” (porque a partir de la última vocal acentuada coinciden vocales y consonantes: -illo). Escribir otras cinco palabras que rimen con pillo.
4. Las palabras pillo y travieso tienen el mismo significado. Enumerar otras palabras de significado parecido que se puedan aplicar al niño o a la niña “que hace travesuras”.
5. La cara del niño que imagina Gloria Fuertes es “como un queso”, porque es redonda. ¿Cómo puede ser su sonrisa? ¿Y la propia sonrisa? Explicar qué es lo que le hace reír a uno o a una.
6. Dibujar un vaso que contenga una bebida de soda (agua con gas), como la que bebe el niño.
7. Citar algunos juegos en los que, como en el fútbol, es necesario correr y saltar.
8. Al niño le gusta el fútbol: calza botas de futbolista y “chutando es un artista”. Jugar con los compañeros y compañeras con una pelota, sin tocarla con las manos (golpeándola solo con los pies y la cabeza).
9. Describir por escrito las botas de futbolista que calza el niño. Explicar, asimismo, las principales diferencias entre distintos tipos de calzado: alpargatas, botas, sandalias, zapatos... Señalar cuanto distingue a cada uno de ellos: materiales de que estén hechos, forma, tamaño, tipo de tacón, etc.
10. El niño está muy contento porque lleva “debajo del brazo un cuento”. ¿Qué tipo de libros son los preferidos, y cuya lectura gusta?


Notas

(1) En efecto, quien haya comprendido una información debe ser capaz de expresarla de otro modo sin falsearla (traducción); reagrupar de otra manera sus elementos fundamentales (interpretación); y, en un nivel de mayor complejidad conceptual, efectuar sencillas deducciones a partir de dicha información (extrapolación/interpolación).

(2) Analizados algunos de los libros —fundamentalmente de texto— que emplean de manera habitual los alumnos de los primeros niveles educativos, puede comprobarse que este principio pedagógico tan elemental se soslaya en no pocas ocasiones; y que las actividades diseñadas para la evaluación de los aprendizajes alcanzados por los alumnos se sitúan, con demasiada frecuencia, fuera de su alcance, ante el elevado nivel de complejidad que dichas actividades encierran.