Adolescencia

Poema de Carmen Conde


Adolescencia

I

En el Alba de su vida
el deseo le surgió
en su boca la sonrisa
por hallarse ante el amor.

Era niña que vivía
hasta en sueños su ardor,
y la sangre palpitaba
al hallarse con su amor.

Sin el Alba ni en la Tarde
ella un día preguntó:
Si posible era guardar
aquel su primer amor.


II

En la Fuente de la vida
una niña se bebió
más agua que se podía
y en su boca se perdió.

Lloraba triste la niña
cantando su dolor,
que no hay agua que se quede
cerca del corazón.

Junto al río que corría
la niña comprendió,
que los ríos van al mar
para llevarse el amor.


III

Luego ya más tarde
a la niña se ofreció
otro río que pasaba
y otra vez ella bebió.

El agua que se bebía
ahora dentro se quedó
en río remansado
y de él ella gozó.

Cada río con su agua
va diciendo su canción.
Como ella la escuchaba
el agua se la entregó.


IV

Cuando cantas me parece
cual que canta el ruiseñor
que es el ave que se duele
si no encuentra su amor.

Entre las ramas el viento
no se canta el ruiseñor:
Si la lluvia se derrama
es que a ti ya no te oyó.

Cuando cantas entre aves
eres tú más que canción;
y ya no sé si ave eres
o eres tú el mismo amor.