El
viaje eterno |
Autor:
Manuel Pérez Villanueva
Género: Poesía
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De los poemas que
componen este libro se desprende una sensación de búsqueda y de
anhelo. Subyace en ellos la intuición de que nos dirigimos hacia alguna
parte cuya realidad se escapa de continuo al tiento humano, el atisbo de lo
que se esconde tras cada curva y solamente se adivina en sutiles intersticios
que el alma tiene.
Y queda patente el cansancio que al espíritu le produce semejante deambular.
La desazón, la esperanza, la terca prosecución que nos acucia
y la reclamación implícita del hogar perdido.
¿De dónde venimos? ¿Adónde vamos? ¿Qué
hacemos aquí? ¿Qué nos guarda el destino?
Tales son las preguntas que el poeta se hace.
Miles de veces se las ha formulado el hombre. Y miles de veces, de muy diversas
formas, ha intentado respuestas satisfactorias.
Pero, por encima de cualquier solución al paso, circunvalando cualquier
explicación más o menos apaciguadora, subyace siempre el carácter
de provisionalidad, de expectativa, de proceloso cauce que la existencia presenta
minuto a minuto.
Una existencia que jamás se detiene, que fluye de continuo colocando
la ambrosía sobre la lengua y retirando los dones a su capricho, como
ella misma se retira del hombre a través del que pasa, por mucho que
el puño, apretando fuerte, pretenda retenerla.
Sensación, pues, de viaje, de viaje eterno que viene desde muy lejos
y no se intuye claramente adónde va.
Tal vez sea la lenta caminata exploratoria que se hace precisa antes de que
las luces se enciendan y se adivinen los contornos de la ciudad de llegada.
Constituiría tal caminata la verdadera historia de cada ser, su vital
singladura a través de las personales coordenadas, navegación
que tiene siempre un sentido profundo, aunque el mismo permanezca indetectable
a la visión presurosa.
Es pues esta búsqueda, enmascarada bajo diversos disfraces, la que impregna
el contenido poemático de la obra. Son poemas del que va de paso y capta
íntimas sensaciones que, de pronto, surgen; poemas del que, al caminar,
va dando noticia de impresiones del alma que invaden los humanos recovecos y
se vienen casi siempre sobre transitan por idénticos lugares: poemas
del polvo y de la fatiga, poemas de la esperanza y de la desesperanza, poemas
del ánimo y del desánimo.
En resumen, plasmación de camino recorrido, esbozo de territorios descubiertos,
inventario de impresiones del viaje del espíritu, cuya lectura sin duda
ha de ser útil para quien los lea, de la misma forma en que lo son esos
mapas de carretera que nos procuramos cuando iniciamos la ruta, ruta muy larga
en este caso, siendo como es la que indetenibles seguimos hacia lo que somos.
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